
Con la solemnidad de los
grandes acontecimientos, el ministro de Sanidad, Bernat Soria, anunció
ayer el compromiso de la industria farmacéutica con el Gobierno para
actuar como motor de la economía en mitad de una profunda crisis. «Hoy
el país recibe una excelente noticia», dijo al anunciar el Plan
Sectorial de la Industria. Como adelantó ayer ABC, este proyecto ofrece
una inversión en investigación que crecerá hasta los 3.600 millones de
euros, más medicamentos innovadores en el mercado, competitividad
internacional y la garantía de no destruir empleo. Se trata de la mayor
inversión en investigación realizada en España.
El
ministro de Sanidad quiso dejar claro que se trata de un proyecto en el
que está vinculado todo el Gobierno, no sólo su Departamento. Y del que
también se felicitó ayer el propio presidente, José Luis Rodríguez
Zapatero.
Una sociedad en «shock»
El
plan ha visto la luz tras intensas negociaciones y la petición de ayuda
de un Gobierno que busca en medio de una profunda crisis un cambio del
modelo productivo, cuando se ha agotado el sector de la construcción.
El llamamiento del Ejecutivo está vinculado al compromiso del Gobierno
de no rebajar las prestaciones sociales, incluida la asistencia
sanitaria y la farmacéutica, recordó Bernat Soria.
«La
sociedad está en estado de «shock» por la crisis y debemos demostrar
que hay alternativas de futuro», dijo el presidente de Farmaindustria,
Jesús Acebillo, en presencia de los presidentes de una decena de
presidentes de laboratorios.
El
acuerdo ratificado por la asamblea general de Farmaindustria y el
Ministerio para el periodo 2009-2011 se basa en tres pilares: empleo,
inversión en I+D e internacionalización. El compromiso de mantener y
mejorar los 38.000 puestos de trabajo que están vinculados directamente
con los laboratorios y si es posible crear más empleo. En las nuevas
contrataciones se pondrá especial interés en la cualificación y
calidad, buscando titulados superiores y empleo femenino. También se ha
previsto dedicar partidas a mejorar la cualificación y formación de los
trabajadores.
Oleada de fusiones
El
presidente de Farmaindustria quiso destacar el esfuerzo que supone para
todas las compañías no destruir empleo en un momento en el que las
farmacéuticas en Estados Unidos y Europa se ven obligadas a cerrar
plantas y a fusionarse para sobrevivir a una crisis global. La
inversión en investigación crecerá hasta los 3.600 millones de euros en
los próximos de tres años y para lograrlo se hará un esfuerzo adicional
de más de 1.400 millones. Con esta potente inyección económica se
superará el 20 % del total de la I+D+i de toda la industria. «Es la
cifra más elevada dedicada a investigación jamás invertida en España
por ningún sector productivo», aseguró Jesús Acebillo. Los vehículos de
motor o la construcción aeronáutica apenas llegan al 10 por ciento de
la inversión.
Para mejorar la competencia española
en el exterior se ha marcado como objetivo exportar en tres años por
valor de 22.500 millones de euros. Esta subida de la facturación
internacional supondrá el 6% de la balanza exterior.
Sin contraprestaciones
El
plan sectorial no es un pacto escrito, como los que ha protagonizado en
los últimos años la industria con los diferentes ministros de Sanidad.
La palabra «pacto» fue rehuida tanto por la industria como por Sanidad.
En su lugar, el término más repetido fue «compromiso». Por si hubiera
alguna duda Bernat Soria quiso dejar claro que el esfuerzo inversor de
la industria no va acompañada de ninguna contraprestación por parte del
Gobierno. «Nuestro compromiso es respetar las prestaciones sociales». E
insistió, «este es un compromiso que adquirimos con la Industria, con
el Gobierno y la Sociedad.
Sanidad mantendrá el
actual marco de regulación de los fármacos y las medidas de ahorro
farm, con una orden de precios de referencia que acaba de costar más de
300 millones de euros a la industria. Soria sí dijo que ofrece un
«marco estable» y la «comprensión» del Ejecutivo hacia un sector que
innova. El presi dente de Farmaindustria, recordó que el acuerdo está
motivado por una situación de crisis excepcional. Precedido de la
«sensibilidad» de un Gobierno que ha entendido «la necesidad de apoyar
al sector» y que «sirva como ejemplo y arrastre a otros sectores en
España».