Los médicos prescribirán desde el 1 de noviembre, la medicación a sus pacientes por principio activo, es decir con el nombre de la molécula que contiene el fármaco en lugar de con la marca comercial.
La receta por principio activo limita el papel de los comerciales de
los laboratorios, un colectivo antes cuestionado y hoy en declive -
La relación de facultativos, pacientes y farmacéuticos cambiar.